VIH: Las historias que ocultan las cifras

Entrevistas 09 de agosto de 2019 Por
En esta oportunidad me comunique con Delvis, un chico de Bogotá, Colombia.
Devis Reyes
Delvis Reyes

Uno de los problemas que tiene la política publica es que se basa en números para su creación, esta situación ha llevado que en la mayoría de las ocasiones olvidemos los rostros y las distintas realidades que se viven tras esas cifras, es por esta razón que conocer distintas experiencias sobre VIH, de una u otra forma recupera el rostro y lo humaniza.

En esta oportunidad me comunique con Delvis, un chico de Bogotá, Colombia.


Mi nombre es Delvis Reyes. Tecnólogo en seguridad Industrial con post grado en el área de Recursos Humanos. Resido en Bogotá desde hace 3 años. Desde hace 1 año diagnosticado VIH positivo. 

Cuéntanos, ¿Cómo fue cuando te enteraste y cual es la realidad Colombiana frente al VIH/SIDA?

Uys, cuando me enteré, mi vida se paralizó por cuestiones de segundos. De inmediato reaccioné a una pregunta de la Doctora encargada de darme el diagnostico que fue: -"¿Cómo te sientes?"- Respondí: Tengo miedo. Seguido a eso le dije: Doctora dígame qué tengo que hacer. El tema del VIH en Colombia es un poco complejo pues el sistema de salud se ocupa de brindar toda la información y programas para la atención y prevención, sin embargo existe un vacío de en esa información ya que no llega a todos por lo que es un país muy conservador. Se sigue estigmatizando al seropositivo como una población promiscua siendo esto lejano a la realidad. 

¿Cuál era tu cercanía al tema antes de tu notificación?

Luego de mi diagnostico entendí que siempre el tema se tocó de forma superficial. La metodología utilizada no fue la más efectiva, pues crecí sabiendo que existía pero que a mi no llegaría nunca. Hoy en día se que algo en esa educación sobre el tema falló. Siempre sentí que podría pasarle a todos menos a mí. Hasta el día que llegó a mi la palabra: Positivo. 

¿Cómo se vive la homosexualidad en Colombia y la homosexualidad con VIH?.

Colombia es un país que ha dado pasos gigantescos en los últimos años con respecto a la homosexualidad y los derechos de la sexodiversidad. El sistema de salud atiende a las personas seropositivas. Pero aun así diariamente hay nuevos casos diagnosticados. A mis redes sociales me llegan a diario mensajes de personas que están en el proceso de recién diagnosticadas o simplemente tienen miedo, o sospechan que el examen puede dar un resultado positivo. Entonces debemos hacer el esfuerzo no solo porque la población seropositiva reciba sus medicamentos, sino que también para educar de forma efectiva en materia de prevención y evitar que esta población aumente.

¿Desde fuera en ocasiones observamos a Colombia como un país de gran avance en esta materia, esos avances llegan al ciudadano común?

Creo que es un país estructurado por estratos sociales y aunque creo que esto no impide que cualquier integrante de esos estratos sea diagnosticado VIH positivo. Debemos trabajar mucho por que el tema deje de ser estigmatizado y evitar que la condición determine la percepción que pueda tener una persona por otra por su estado serologíco. El trabajo no solo es de las entidades que trabajan en el tema. Parte fundamental de toda esa cadena somos los diagnosticados y desde la sombra se es difícil poder ser parte del gran trabajo que solo juntos podemos realizar por el bienestar de toda la población vulnerable.

Uno de los principales temas o miedo en las personas viviendo con VIH, es volver a tener una nueva relación, ¿te ha pasado?

En mi caso sufrí varios procesos. Primero debía perdonar y perdonarme. Al mismo tiempo vivir un duelo. Poco a poco fui ocupándome de tomar mis medicamentos. Exámenes mensualmente... Odie las agujas en determinado momento. Y por meses el interés de mantener una relación desapareció totalmente de mi vida. Poco a poco y con ayuda de terapia psicológica fui sanando ese punto. Aún sigo soltero pero es una decisión muy personal en este momento. Ya pasará.

¿Tu familia sabe, te apoya, cómo fue al principio?

Me preocupaba mucho mi mamá. Me sentí terrible porque nunca quise lastimarla. Recuerdo una noche de esas en las que no sabía qué resultado daría mi prueba de VIH. Coloqué un estado en una de mis redes sociales y mi madre escribió: Se que algo pasa y quiero que sepas que nunca hemos tenido secretos. Eres mi hijo y pase lo que pase te amaré siempre. Ese día entendí que sería la primera en saberlo. El apoyo familiar fue y será siempre algo que me nutre día a día. 

¿Qué le dirías a la juventud latinoamericana, que esta hoy recién notificada basándose en tu experiencia? 

Una de las cosas que expresé cuando recibí mi diagnostico fue: Él está dentro de mi torrente sanguíneo pero yo tengo el control, seremos amigos pero aún en mi cuerpo mando yo. Quiero expresarles que se cuan complicado es iniciar este viaje sin alguien que nos brinde una palabra de aliento. Sé cuan complicado es aceptar ayuda o someterse a tratamiento por todo lo que implica. Chicos en mi Twitter siempre les hablo con la esperanza de evitar que alguien que este recién diagnosticado decida tomar la decisión de suicidarse o no medicarse. Y créanme que muchas veces he recibido noticias de que un simple mensaje en mis redes los hizo reaccionar para mi eso es maravilloso. No están sólos.

¿Quieres iniciarte en el activismo de jóvenes viviendo con VIH? 

Me gustaría ser alguien con quien puedan identificarse. Alguien que pueda sembrar el tema de forma inteligente en muchos ámbitos de la sociedad. Hay miles de jóvenes que creen que sus sueños se perdieron luego del diagnóstico y eso es falso. Podemos lograr todo lo que nos propongamos. Si debo hacer activismo para de esa forma aportar un grano de arena al trabajo que se desarrolla sobre el tema. Lo haré. Y habrá valido la pena.

¿Cuál sería el consejo para los padres? 

Es duro, pues tendrán un proceso en el cual deberán sanar muchas cosas y yo los entiendo. A los diagnosticados les recomiendo brindarles tiempo a sus padres. A los padres que sus hijos no son diferentes por ser diagnosticados VIH + son sus hijos. El amor debe ser el mismo. No podemos estigmatizar y seguir fomentando que debamos escondemos u ocultarnos por miedo a ser rechazados. Si el tema se habla con normalidad pasará a ser normal, aunque sea en nuestro núcleo más intimo. Así que vamos a educarnos e informarnos de cómo manejar esta lucha. 

Gracias Delvis por tu fuerza.

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